sábado 23 de enero de 2010

Por qué no voto nulo, por qué voto por Frei: Porque no da lo mismo quien gobierne Chile


Porque el voto no es sólo un deber sino un derecho, que en el caso de las mujeres, no tiene más de cincuenta años. Ejerzo mi derecho a decidir, y en ese ejercicio pienso en los proyectos, en la memoria, en los valores democráticos inmanentes. Personalmente me duele y avergüenza la posibilidad que la derecha, esta derecha que tenemos, gobierne en Chile, pues aunque sinceramente me gustaría que las cosas fuesen diferentes, lo que nos separa, no son sólo diferencias ideológicas sino éticas. Con esto no pretendo situar a nadie por encima del bien o del mal. Todo lo contrario. Tengo diferencias importantes con el proyecto de la concertación, sin embargo creo que compartimos una misma valoración de la democracia. No puedo decir lo mismo de la derecha chilena. Por lo mismo creo que anular el voto si es un acto de soberbia moral que no comparto. Esta derecha es la misma que, sin acto de contrición mediante, participó activamente de la dictadura militar siendo cómplice por acción u omisión de las violaciones a los derechos humanos cometidas en esos años y consignadas en el informe Rettig y Valech. Es la misma derecha que hoy rasga vestiduras por la inauguración del museo de la memoria, porque no quieren debatir, ni hacerse responsables de lo obrado. Esta derecha es la que ganó por única vez en todo el siglo XX y XXI unas elecciones democráticas en 1958, con Jorge Alessandri, cuyo gobierno pasó a la historia como el “gobierno de los gerentes”, se imaginaran por qué. Es esta derecha la que cree en la libertad económica, pero ultramontana en temas valóricos, y de una increíble flexibilidad moral cuando se trata de la vida humana. Mucho hemos avanzado en los últimos años en develar la verdad, hacer justicia y reparar la memoria de las víctimas de la represión. Ello fundamentalmente gracias a la incansable labor de sus familiares y los defensores de derechos humanos. Para ello ha sido necesario abrir el espacio público para el debate y la movilización ciudadana. Esta derecha, la de Piñera, la que convocaría a los ex personeros de la dictadura para su eventual próximo gobierno, no sólo no está comprometida con estos valores, sino que haría mucho más difíciles la existencia de canales de expresión y disenso, porque esta derecha tampoco cree en el pluralismo. La concertación no representa cabalmente mis aspiraciones de un Chile más justo y más democrático, sin embargo si estoy convencida que asegura mi derecho a opinar, disentir, proponer, construir y luchar contra la impunidad. Que no habrá retrocesos en materia de derechos humanos, que avanceremos en el camino de la verdad, la justicia y la memorioa, porque dependerá de nosotros.
Carla Peñaloza